Y llega la noche. Siempre esperada, deseada, temida. Llega la paz y el descanso. Dormir... ¡Qué maravilla! ¡Sí!Pero, si duermo desaprovecho esa paz, por otro lado tan escasa. ¡Si no duermo, no descanso!... Sin descanso, no es posible la paz de mañana, que aún siendo otro día... ya ha llegado.
Creo que por eso te temo, negra noche sin sentimientos. Si con miedo te espero también deseo tu llegada, porque al final terminas y acabas y vuelve la luz, con manso alumbramiento, a iluminar La Paz, que es la capital de Bolivia.
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